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Liderazgo y equipo

Cómo dar feedback a tu equipo sin que se note raro al día siguiente

En equipos pequeños, dar feedback se evita por miedo a dañar el ambiente del día a día. Te contamos cómo estructurar esa conversación para que sirva de verdad.

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En un equipo pequeño, decirle a alguien que algo no se ha hecho bien pesa de otra manera: al día siguiente vais a seguir compartiendo el mismo gabinete, la misma sala de descanso, el mismo grupo de WhatsApp. Por eso muchas responsables de clínica evitan el feedback durante meses, hasta que la situación se repite tantas veces que termina saliendo como un reproche. Se puede hacer de otra forma.

Por qué cuesta tanto en equipos pequeños

La cercanía del día a día juega en contra: da la sensación de que cualquier corrección va a cambiar la relación personal, no solo la profesional. A eso se suma que no siempre hay un espacio privado para hablarlo, y que el feedback suele llegar en caliente, justo después del error, cuando es más fácil que suene a reproche que a ayuda.

Los errores más comunes

  • Darlo delante de otros compañeros o de un paciente, aunque sea con buena intención
  • Solo dar feedback cuando algo sale mal, nunca cuando algo sale bien
  • Quedarse en "esto hay que mejorarlo" sin acordar un cambio concreto y observable
  • Posponerlo hasta que la frustración acumulada hace que salga como reproche, no como ayuda

Cómo estructurar la conversación

  • Elige un momento y un espacio privado, nunca delante de pacientes o del resto del equipo
  • Describe el hecho concreto que has observado, no una valoración general de la persona ("ayer con la paciente de las 10 pasó esto", no "siempre eres descuidada")
  • Explica el impacto real de ese hecho, sin exagerarlo
  • Pregunta su versión antes de dar por cerrada tu interpretación
  • Acordad juntos un cambio concreto y observable para la próxima vez

El feedback positivo pesa tanto como el correctivo

Si el único feedback que recibe tu equipo es cuando algo va mal, cualquier conversación contigo va a generar tensión de entrada. Reconocer lo que se hace bien, con la misma frecuencia y de forma igual de concreta, es lo que hace que la corrección, cuando toca darla, se reciba como ayuda y no como un ataque.

Esto es justo lo que trabajamos en el curso de liderazgo para responsables de clínica (próximamente en Formación). Si quieres hablar de cómo está la comunicación en tu equipo ahora mismo, escríbenos desde la página de contacto.

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